lunes, 29 de noviembre de 2010

Esclavitud 2.0

Sentados, uno frente a otro, con unas tazas de té. La nieve al otro lado de la ventana y la conversación caían tranquilas, inofensivas. Tan inofensivas e inócuas parecían las palabras en el calor del hogar, que tarde en darme cuenta. Necesité pedaledar unos cientos de metros sobre la nieve, blanca y lenta, con el viento la cara, cortante y limpio. Necesité el golpe térmico para sacudirme las neuronas adormecidas. Habíamos hablado como si, a fuerza de habitual, todo fuera normal. . . Y habitual sí, pero normal no. De normal no tiene nada, ni aquí ni en ningún sitio, ni ahora ni nunca. ¡No es normal!

No es normal. No es normal que a las personas les exijan que trabajen gratis. Pero es habitual. Se está haciendo cada vez aún más habitual. Y suelen ser los organismos internacionales y agencias no gubernamentales (ONU, Unicef, diversos organismos Europeos, etc) las que lo hacen con mayor descaro, sin mostrar vergüenza alguna. Ellos ven normal que queramos trabajar gratis. Plagan internet con ofertas laborales que dan risa, o pena, o mala hostia, según el día que tenga uno. Un mes, dos, seis, un año trabajando por la jeta. Lo que sea por meter la patita y mejorar el currículum. ¿Nos hemos vuelto todos locos o qué?

No, es que mientras estás en proceso de aprendizaje. . . Me cago en el proceso de aprendizaje y en la puta que los parió a todos. Cuando en la Edad Media un artesano tomaba un aprendiz, lo mínimo que le ofrecia por su esfuerzo era cama y comida, lo mínimo. Griegos y romanos daban a sus esclavos cama, comida e incluso respeto por el trabajo bien hecho, incluso los bárbaros y despiadados vikingos alimentaban y mantenían calientes a sus esclavos. Pero hoy, en el siglo XXI, no. En el siglo XXI, en los estados de bienestar del primer mundo, en el mundo libre, justo y democrático, en el mejor mundo posible, en este mundo, no. En el mundo del siglo XXI ni siquiera te darán cama y comida por tu trabajo. En el siglo XXI es habitual exigirle a los esclavos que trabajen gratis, porque en el fondo te hacen un favor dejándoles que les chupes polla, no te jode. . .

Y nos quedamos tan tranquilos. Y nos parece normal, normalísimo. Trabajar gratis ya es ley de vida. Cuando era pequeño a eso lo llamábamos esclavitud, y en Europa estuvo abolida durante algunos siglos, hasta ahora. Ahora, las grandes corporaciones, los organimos internacionales (garantes de la paz mundial y adalides de la libertad), los putos bancos y sus gobiernos títere han vuelto a instituirla. Ahora la llaman contratos en prácticas, becas de formación, periodos de prueba y otras cosas políticamente correctas. Que lo llamen como quieran: la esclavitud vuelve a ser legal y nos parece normal, incluso nos han convencido de que es por nuestro bien. Y para no coartar nuestra libertad, ya ni siquiera nos van a dar un sueldo de mierda, y de cama y comida ni hablar; eso sí, cuando terminamos la jornada somos muy libres de irnos al Macdonalrs, al Corta Ingles, al Carreflurs o donde nos plazca a gastarnos todo lo que nos han enseñado ese día. Incluso podemos ir a pedir un crédito al banco. No sé de que nos quejamos. . .


Imagen: SpreadShirt

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Muérete

Por cierto, si alguien de los que leen esto se dedica a la banca o la especulación financiera. . .

Muérete. . .

Es una pequeña idea. Sólo trato de sembrar semillas. Tal vez, tal vez algún día arraiguen; no lo sé. Uno lo intenta. Uno hace lo que puede. . . Muérete. . . En serio, hazlo, muérete. No, de verdad, no existe racionalización alguna para lo que haces, eres un hijo de Satanás, ¿vale? Muérete. En serio. Eres el destructor de todas las cosas buenas. En serio.

No, esto no es un chiste. Debéis de estar pensando: "Jeje, ahora viene el chiste. . ." No va a venir ningún puto chiste. Eres un engendro de Satán que llena el mundo de violencia y miseria, estás podrido, eres una puta mierda. Muérete. Es la única mánera de salvar tu alma. Muérete.

Sé lo que están pensando todos los banqueros: "Nah, sólo está bromeando. . ." No hay broma ninguna. Mete la cabeza en el horno, cuélgate, pídele la puta escopeta a un amigo facha, no me importa cómo lo hagas. Libera al mundo de tus putas maquinaciones nefandas. . . ¿Nefandas? Vosotros me
entendéis. . . Muérete.

En 2008, los bancos centrales por todo el mundo (la Reserva Federal de EEUU, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japon, el Banco Central Europeo, etc) decidieron inyectar, es como ellos llaman a regalar, en la banca privada del orden un billón de dólares. Repito: 1 000 000 millones de dólares; millón arriba, millón abajo, ya entrados en gastos. . . Sobre todo si los gastos los pagamos tú y yo, porque ese dinero que les han regalado es dinero público.

Las Naciones Unidas calculan que cada día mueren de sed 5 000 niños. En el mundo, 925 millones de personas pasan hambre y otros 925 millones están desnutridos. La FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación) afirma que para que esos 2 000 millones de personas dejasen de pasar hambre y sed bastarían 30 000 millones de dólares.

1 000 000 millones regalados a los bancos. . .

30 000 millones necesarios para terminar con el hambre en el mundo. . .

1 000 000. . . 30 000. . .

Pero claro, que 2 000 de personas se estén muriendo de hambre y sed no se considera una crisis tan seria como que los putos banqueros se pongan a lloriquear. Tras sus años de estafas y robo al por mayor, han dejado de fiarse los unos de otros y ya no quieren jugar juntos. La crisis la han alimentado, engordado y provocado los bancos con sus prácticas financieras inmorales y criminales. Y todo ello con el consentimiento de los gobiernos e instituciones financieras de todo el mundo.

¿Quires saber qué están haciendo los bancos con todo ese dineros que les hemos regalado? Seguramente no; pero te lo voy a contar. No lo han vuelto a poner en circulación para reactivar la economía y los procesos productivos, dando créditos a particulares y empresas para que salgan del bache y vuelvan a generar empleo y riqueza. No, nada de eso. Lo que han hecho es gastarse buena parte de los 1 000 000 millones en canibalizarse los unos a los otros. Otra parte la han vuelto a depositar en los bancos nacionales que se lo regalaron para ir cobrando intereses a la espera de lleguen momentos mejores para los negocios. El resto lo han dedicado a especular con el precio de los alimentos básicos.

Putos banqueros, cómo podéis dormir. . . Porque me apuesto lo que sea a que dormíis como bebés por la noche. ¿Qué has hecho hoy, cariño? Nada, he usado el dinero de los ciudadanos para especular un poco por aquí y por allá; he conseguido que precio del trigo se ponga por las nubes. Nos vamos a forrar. Ah, y este año van a morir más niños en Africa que en cualquier otro de la década pasada porque, a esos precios, no van a poder pagar el pan. Buenas noches.

Qué no se te olvide, querido banquero cabrón, haznos un favor:

MUÉRETE.


Nota: Buena parte de esta entrada es una adaptación, plagio para los amigos, de un monólogo de Bill Hicks. Los datos están sacados del libro La crisis financiera, de Juan Torres López.


Imágenes: Alexander Vórtice, Psychology Today y Diverted Motion.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Trazando líneas (y Dos)

Esto fue lo que respondí al berrinche de mi jefa, al día siguiente con la cabeza despejada. Ante tanta desfachatez, decidí que había que plantarse y decir un par de cosas claras: uno, que al contrario de lo que quiere creer, los demás también somos conscientes de los problemas y dos, que ella ha tenido tanta culpa de que nos encontremos en esta situación como los errores que un servidor haya podido cometer. Y eso había que decirlo dejando puertas abiertas, sin caer en la trampa de convertir el problema en una cuestión personal ni terminar enquistando el problema:

"¡Buenas!

Estoy siendo educado. Nunca he tenido intención de ser maleducado, ni ahora, ni antes. Irónico, sí. Maleducado, nunca. Así que, probablemente deberías estar agradecida de que aún conserve cierto sentido del humor.

Lo que de hecho es de mala educación es esperar ocho días para responder un imeil. Y ahora que insistes en buscar culpables voy ser yo quien de un repaso a los hechos, tus memorias parecen un tanto distorsionadas. TÚ pareces haber olvidado que fui YO quien ya en 2007 dijo que el primer manuscrito iba a ser flojo sino conseguíamos más datos. TÚ me dijiste que dejase de perder el tiempo quejándome, que escribiese el borrador con los datos que teníamos y que pasase a la reflectividad. Allí nos encontramos con la misma historia. Advertí que los datos eran buenos pero escasos. TÚ me contestate lo mismo: deja de quejarte, escribe el mejor borrador que puedas con los que tenemos y sigue adelante. Como era muy consciente desde hace tiempo de que se acercaban problemas, intenté remediarlos varias veces. Por ejemplo, traté de recoger más datos significativos para el primer manuscrito durante del primer proyecto externo; pero no quisiste pagar por el SAXS, así que los datos nunca estuvieron completos. En 2008 pensé que podía fortalecer aquella historia aplicando el método a otro tipo de muestras. Esbocé un proyecto con el grupo en Islandia (lo que, de paso, también habría solucionado el problema que tenemos ahora con mi falta de "experiencia externa"); pero TÚ me detuviste alegando que no era interesante. A cambió, YO perdí mi tiempo con un esperimento que TÚ diseñaste y que nunca funcionó, porque bajo las condiciones que TÚ estipulaste la reacción que se suponía que teníamos que estudias nunca podría ocurrir. Cuando traté de explicártelo, TÚ me dijiste que cerrase la boca e hiciese el experimento por si acaso. Como puedes ver, he sido consciente de los problemas y he buscado soluciones durante mucho tiempo.

[. . .]

Podría seguir y seguir y seguir. . . Pero todo esto no tiene sentido ahora. No me importa de quién fue la culpa. Todos lo hicimos lo mejor que pudimos, y sí, todos cometimos errores y fallos por el camino; pero lo que importa ahora, al final de la historia, es lograr terminar algo con lo que tenemos. Y sí, a pesar de haber dado lo mejor de nosotros mismos, puede que aún así no sea suficiente. Triste pero cierto. Si ese es el caso (y así lo he pensado durante mucho tiempo), aceptémoslo y dejemos de perder el tiempo echándonos la culpa el uno al otro.

No queda tiempo para seguir mareando la perdiz. Si es suficiente, bien, adelante. Hay tres cosas que tenemos que hacer. Tres cosas que no llevarán más de un día-hombre de trabajo:

1.- Revisar la Synopsis a la caza de erratas, errores y frases confusas, hacer mejoras menores (el tiempo de los grandes cambios se fue durante el año pasado) e incluirlos todos en el manuscrito final.

2.- Decidir el comité para la defensa.

3.- Rellenar los formularios para la burocracia.

Si no es suficiente, bien, hora de recoger los trastos, pagar la cuenta y a otra cosa. Lo que ahora no tiene sentido es decirme que viste venir todo esto y preferiste no decir nada hasta ahora. ¿Para qué? ¿Por qué ahora?

Sea como sea. . . Mis más sinceros y mejores deseos, y discúlpame si mi franqueza te suena o sonó ofensiva. Nunca ha sido mi intención ofender,
Iván."


Ha pasado una semana y aún no he recibido respuesta; así que supongo que he fracasado en mis objetivos. . . Habrá que cambiar de estrategia.


Imagen: Cameron Shayne.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Yas Marina 2010: Cagada

"Estamos con la moral muy baja en este momento. Teníamos el coche, el equipo y el conductor con el que ganar el título pero no lo conseguimos, porque tomamos la decisión equivocada en términos de estrategia, y no hay excusas. Nos hemos concentrado demasiado en lo que Mark estaba haciendo y entonces nos quedamos embotellados en el tráfico y nos costó el título. Se podría decir que se veía muy de cerca lo que pasaba detrás de nosotros sin ver lo que estaba delante de nuestras narices. Es una pena porque perder así duele, duele mucho."

Esas fueron las palabras de Chris Dyer, el director técnico de Ferrari. Todos tenemos muy claro lo que pasó ayer y Ferrari, como veis, más que nadie.

Ahora, podríamos cebarnos con los estrategas rojos. Podríamos preguntarnos por qué tuvo el ruso que hacer ayer, precisamente ayer, la carrera de su vida. Podríamos llorar y patalear. Pedir que rueden cabezas. . . Pero lo que debemos hacer es dar un paso atrás, respirar hondo y contemplar el paisaje.

Después de diecinueve carreras, ha ocurrido lo más razonable. Ha ganado el campeonato un gran piloto, Sebastian Vettel, al volante del mejor coche, el RB6 diseñado por el genial Adrian Newey. El campeonato no se perdió ayer. Se perdió en la clasificación de Sepang. Se perdió en la salida falsa de Shanghai. Se perdió en el desliz de Montecarlo. Se perdió con el coche de seguridad en Valencia. Se perdió con la penalización en Silverstone.

Y a pesar de haber perdido, Ferrari y Alonso han ganado mucho esta temporada. La unión más esperada de la última década ha resultado ser una combinación brillante. Ferrari le ha dado un hogar a Fernando. Fernando ha reavivado la pasión y la magia de Maranello. Ganaron y perdieron carreras como un equipo, un equipo entorno a un lider genial, un lider arropado por un equipo admirable, unidos como ninguna otra escudería. Ganaron y perdieron carreras juntos. La lágrimas de Mónaco y Spa. Los saltos de alegría de Monza y Singapur. Juntos lograron lo que a mitad de temporada parecía imposible: llegar a la última carrera liderando el campeonato. Puede que esta haya sido la mejor temporada de la historia de la Fórmula 1, y Ferrari y Alonso han estado luchando hasta el final. Se me hacía raro verlo de rojo en las primeras carreras; pero después de diecinueve grandes premios, y más después de ayer, puedo decir sin miedo a equivocarme que Ferrari es Alonso.

¡Bravo, neno! ¡Grande, Ferrari!

¡Felicidades Sebastian!

La temporada 2011 empieza esta misma semana. Los equipos se van a quedar en Abu Dhabi para hacer sus primeras pruebas con los nuevos neumáticos para el año que viene. Bridgestone se despide de la Fórmula 1. Pirelli regresa prometiendo gomas más agresivas que propicien más espectáculo y variedad de estrategias. Ya ven ustedes, el Gran Circo no descansa; pero un servidor sí. Nos vemos el 13 de marzo en Barhein.


P.S.- A los os hayáis quedado con ganas de más detalles, os recomiendo el análisis de Hector Campos en TheF1.com.


Imágenes: Autosport.com.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Trazando líneas (Uno)

Por fin contestó. Después de ocho días, mi jefa se dignó a responderme aquel imeil. Es que, en las últimas semanas, una de las personas que teníamos en mente para el tribunal se ha casado e ido de luna de miel. Esa fue su justificación para seis meses de retraso. Eso fue todo lo que se le ocurrió alegar frente a mis argumentos.

Debería haberme ofendido, mucho, ante tamaña muestra de indiferencia. Pero decidí tomármelo a risa. Respondí que esperaba que los otros dos miembros del tribunal no tubiesen que llevar a los niños al colegio, no fuese a ser que eso nos costase otro año. Luego le di otra oportunidad para recapacitar.

Y se lo tomó a mal. Decidió que mi fina ironía le resultaba ofensiva y que era hora de hablarme con franqueza; cuatro años después. . . Ponderó inclusó la posibilidad de que, tal vez, debiera haberlo hecho antes, tal vez. . . Un lider nato, mi jefa. Su franqueza consistió en informarme de mi tesis estaba un poco cogida por los pelos. Vaya, y un servidor pensando que era la hostia. . . Me desveló el plan secreto trás los retrasos: me estaban haciendo un favor pedagógico, esperaban a ver si me daba cuenta por mí mismo de los problemas y los solucionaba por iniciativa propia en vez de pasarme la vida quejándome. Gracias por la lección magistral y el sublime ejemplo de supervisión académica. Añadió, por si no me había quedado claro, que si tardaban tanto era porque mis manuscritos eran aburridos y no les motivaba leerlos. La próxima vez tendré que poner chistes encabezando los gráficos. Concluyó, que para librarme de mis frustraciones debía callarme la boca, ponerme a trabajar y esperar lo que a ella le saliese de los cholos. Supongo que necesitaba recordarse a sí misma quien manda, con razón o sin ella. . .

En ese momento, alarmado por el aumento de temperatura en el apartamento, mi compañero de piso me ordenó que cerrase el correo, apagase el ordenador y me fuese a tomar unas cervezas. Fue lo más sensató que escuché en todo el día. Obedecí y esperé a la mañana siguiente para hilvanar una respuesta sensata a tanto sinsentido.

Continuará. . .

martes, 9 de noviembre de 2010

Interlagos 2010: Gracias, Sebastian

Alonso termina la penúltima carrera liderando el campeonato con ocho puntos de ventaja. Hace un mes, eso habría sido una locura, un sueño, una fantasía inaudita. Ayer, fue una pequeña decepción. Así de rápidos y radicales son los cambios esta temporada. Y, a pesar de todo, como dijo el propio Fernando: "nada ha cambiado".

En Brasil, Webber le robó tres puntos a Alonso. Tres puntos que dolieron porque se perdieron a pesar de haber hecho una carrera impecable. Fernando aderezó en las primeras vueltas la carrera. Luego todo se volvió tan anodino que hizo falta que apareciese el coche de seguridad para despertarnos. Alonso empujó los límites del chico maravilla, forzó su error y le adelantó mientras se paseaba por la escapatoria. Luego, se lanzó a por Hulkenberg. Ese jovenzuelo alemán que el sábado dio a todos una lección sobre cómo calentar los neumáticos, llevándose la pole con un segundo de ventaja. Increíble. Se defendió de los ataque de Fernando con las uñas y dientes que no enseñó a los Red Bull; pero terminó sucumbiéndo la trampa que le tendió Alonso. Lástima que los Red Bull ya hubiesen puesto tierra de por medio. Y aunque el Ferrari pudiera tener mejor ritmo de carrera nunca fue suficiente para alcanzarlos.

Cuando todo parecía decidido, la fortuna pareció guiñar el ojo derecho en forma de coche de seguridad; pero se lo penso mejor y guiñó también el izquierdo, poniendo siete doblados entre Alonso y Webber. Aún así el asturiano lo dio todo, se lanzó con el cuchillo entre los dientes a por el australiano. Mientras, en McLaren lanzaron órdago a grande, poniendo gomas frescas mientras la carrera estaba neutralizada; pero ni con esas lograron ponerse al ritmo del trio de cabeza. Así, con coche de seguridad o sin él, todo quedó como estaba: Vettel, Webber, Alonso.

Vettel, Webber, Alonso. . . Aún sigo sin entenderlo. Me alegro. Me alegro tanto como se alegraba Fernando durante la rueda de prensa. Pero no lo entiendo. ¿Por qué Vettel no dejó pasar a Webber? En Red Bull dicen que no van a cuartar la igualdad entre sus pilotos; pero dudo mucho que si fuese Vettel quien estubiese por delante de Webber, siguieran el mismo criterio. Así, en vez de pornerle las cosas fáciles a Webber (si hubiese ganado ahora estaría a un punto de Alonso); le han dado aire a Fernando, dejándole conservar ocho de los once puntos de ventaja que tenía. Gracias, Sebastian. Gracias, Red Bull.

Aún así, nada, o poco, ha cambiado. Las opciones, son favorables, mejores de lo que nos atrebíamos a soñar hace dos carreras; pero para llevarse el gato al agua el objetivo de Alonso en Abu Dhabi sigue siendo el de las últimas cinco carreras: estar en el podium por delante de Webber. Ocho puntos dan confianza para afrontar la última batalla de la temporada; pero aún así el neno tendrá que luchar y ganar esa batalla.

¡VAAAAAAMOS!!!!


Imágenes: Autosport.com y TheF1.com.

viernes, 5 de noviembre de 2010

CPH:DOX*

Ya puestos a trabajar gratis, por lo menos hacerlo para personas que lo agradecen. Ayer, hoy y la semana que viene estaré currando de voluntario para el para el Festival Internacional de Documentales de Copenhague, alias CPH:DOX*. Por las mañanas, temprano, me dan y las llaves de un coche y una lista con nombres y horas. Mi misión consiste en recoger en el aeropuerto a las persona indicadas a las horas marcadas, llevarlas hasta sus hoteles, darles charla agradable y consejos sobre la ciudad si lo desearen y procurar que no vomiten durante el trayecto. Sencillo como el mecanismo de un sonajero.

A cambio uno recibe un saludable cambio de aires y actividad durante unos días. Días para conocer un montón de personas. Personas con las que entrar por la cara a documentales, conciertos y fiestas. Lo cual es, cuando menos, interesante. Sobre todo si, además, después de pasarte doce horas yendo y viniendo del aeropuerto vuelves a la oficina a devolver las llaves del coche y los coordinadores dejan lo que están haciendo, se ponen en pie, te apluden y te dan un abrazo. Dicen que por habértelas apañado para recoger a un invitado sin tener aún coche. Por hacer malabarismos con los vuelos retrasados y cambios de agenda improvisados. Llegar siempre a tiempo pese a todo. Hacer hueco para algún trayecto extra. Y, sobre todo, por mantener el optimismo y la sonrisa en medio del caos.

A veces, que a uno le reconozcan el esfuerzo ayuda a dormir mejor que el dinero.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Cruzando líneas


El año pasado, para celebrar Samain, escribí esto. Este año, he escrito este correo a mís jefes:

"¡Buenas!

Hoy, por primera vez en diez años, soy incapaz de pagar mi alquiler, mis facturas y mi comida. Desde hoy va a ser mi padre quien pague mi vida, otra vez. . .

A comienzos de agosto, nos comprometimos a evitar que este día llegase. Por respeto y buena voluntad, acepté términos que no creía fuesen la mejor línea de acción, otra vez. Y cumplí con mi parte, otra vez: reescribí la Sinopsis y dejé el manuscrito sobre reflectividad listo para publicar. No funcionó, otra vez. Todo ha sido retenido durante un mes, saltándonos por partida doble las fechas límite que nos marcamos, sin razón aparente.

Entendí que sois personas ocupadas con asuntos mucho más importantes que los objetivos de un estudiante de doctorado. Entendí, me lo recordé a mí mismo cada día a lo largo de este año, un año sin sueldo. La última vez, nos comprometimos a entregar la tesis antes de octubre. Hoy es uno de noviembre. Hoy, mi cuenta bancaria está a cero. Mi paciencia terminada. Mi buena voluntad acabada. Hoy, hemos cruzada la línea a partir de la cual no consideré nunca más el que estéis ocupados como una escusa válida.

Hay tres cosas que tenemos que hacer. Tres cosas que no llevarán más de un día-hombre de trabajo:

1.- Revisar la Synopsis a la caza de erratas, errores y frases confusas, hacer mejoras menores (el tiempo de los grandes cambios se fue durante el año pasado) e incluirlos todos en el manuscrito final.

2.- Decidir el comité para la defensa.

3.- Rellenar los formularios para la burocracia.

Una pena que yo juegue un papel tan pequeño para dejarlas hechas. . . Aún así, podéis considerar que dejar esas tres cosas hechas es mi única preocupación en la vida.

Saludos,
Iván.


P.S.- Aún estoy esperando el pago por las 225 horas invertidas en los projectos externos de este año y el anterior."



Ah, y no se alarmen ustedes, a efectos prácticos, que en estas cuestiones son los que cuentan, mi cuenta bancaria no está vacía; aunque el dinero que hay en ella no lo haya ganado mi sudor.