viernes, 26 de marzo de 2010

Ahora sí



Viernes. Anochece. Otro de esos atardeceres lentos, largos que tenemos aquí en el norte. Pero estos días hay algo diferente en el aire. La primavera ha llegados para quedarse. Sólo queda nieve en los recuerdos y cielo azul ya no es sinómo de frío cortante. Atardece, mucho, mucho más tarde que hace un mes, y como todos los días de esta semana el sol poniente me ha encontrado tecleando.

Es lo que he hecho esta semana: escribir, escribir y escribir. Llega el viernes, anochece. Debería de dar por terminada la semana, después de hacer las dos copias de seguridad de lo que llevo escrito de la tesis. Debería de alejarme lo más rápido posible de la pantalla que llevó mirando ocho, diez, doce horas al día. Debería. . . ¿Y qué hago? Me quedo aquí sentado otro par de horas, esribiendo esto. . . Para que luego no digáis que no os quiero.

Ha sido una semana productiva. He hecho más de lo que esperaba, y puede que menos de lo que debería. Una de las cosas que he hecho, y que también debería haber hecho antes, ha sido comprar billetes de avión. Toda una aventura; puedes pasarte días cotejando precios, barajando opciones y haciendo mil malabares para cuadrar horarios y presupuesto, y al final va a dar igual. Al final siempre termino comprando billetes que tienen poco o nada que ver con la idea y opciones iniciales.

La idea era dejarme caer por España en Semana Santa, aprovechando que ahora que no me pagan tengo todas las vacaciones me apetece (sonrisa irónica). Pero no va a ser para la semana que viene. La idea era volar a por un precio infame Madrid y condudir hasta el norte para ahorrar dinero. La idea era ir de lunes a lunes. . . Al final será la semana después de la dichosa Semana Santa. Voy a volar el martes 6 y volverme el martes 13. Y lo haré a Asturias, para mi sorpresa, por la mitad de precio (lo cual no es sinónimo de barato) que cualquiera de las opciones que encontré en dos semanas de búsqueda. Eso por si necesitabais alguna prueba más de que soy un capullo con suerte.

De martes a martes: ocho días. Dos para volar y los otros seis voy a repartirlos a partes iguales entre Galicia y Asturias. Los tres primeros, miércoles, jueves y viernes, a Lucus Augustus. Los otros tres, del viernes por la noche al lunes, junto al mar Cantábrico. Seguid siendo tan buenos chicos como las últimas veces y no me compliquéis mucho la agenda ;)

Ahora sí. Apago el ordenata. Cenorra. Y juerga.

Ah, si necesitáis desperezados y activar el party mood en menos de dos minutos, subid el volumen y dazle a play, otra vez. . .

5 comentarios:

  1. Abulieeee!!!
    Me alegra leer que vuelves por estas tierras, y que va a ser por algo más que un par de horas, así que resérveme un huequecillo en la agenda.

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  2. Seguro que el dinero gastado en el viaje merece la pena, a pasarlo bien!

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  3. Ya sabes, neno, el finde acércate por Gijón :)

    Pues sí, señorita, el dinero ye lo de menos. Harémos todo lo que nos dejen para pasarlo bien ;)

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  4. no hay nada como vivir de bohemio y estudiante,yo tambien quiero esa vida...!! como se puede comprar eso???y quiero ser asi hasta los 80

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  5. Bohemio. . . No creo. Estudiante. . . Tampoco; aunque eso el lo que ponía el contrato, la nómina te garantizo que no era de estudiante :p

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