Me alegré cuando vi que Alonso, al contrario que el resto, arrancaba con las gomas blandas. Perfecto, me dije, saben que tiene que parar antes que los coches de delante, y con las blandas puede sacar todo el provecho posible a ese deficit de combustible durante las primeras vueltas y ganar tantas posiciones adelantando en pista. Además, en caso de caer la pronosticada lluvia, contaría con la mejor baza.
Todo fue bien en la salida, que en Magny Course es mucho más traicionera de lo que parece, sobre todo saliendo por el lado sucio. Trully se puso nervioso tratando de defender la posición, se llevó por delante a Heiki y Alonso los esquivó a ambos de milagro. Mientras, Kimi, hacía una declaración de intenciones robándole la segunda plaza a Hamilton.
Tras la primera tanda de repostajes, que Alonso hizo, como estaba previsto, mucho antes que sus rivales directos y en la misma vuelta que Hamilton que iba a tres paradas, reapacerió en pista con gomas duras y el cuchillo entre los dientes. Se quitó de medio a Fisico y volvio a ponerse a rebufo de Heidfeld, que hubiera salido del repostaje detrás de Alonso si el de Renault hubiera estado estorbando una vuelta más de la cuenta. Ya ha pasado lo peor, pensaba éste que firma, ahora le han cargado lo suficiente para hacer solo otra parada más o menos al tiempo que todos los que tiene que adelantar. Y como para confirmar nuestras esperanzas, Alonso nos regaló otra de esas maniobras mágicas que sólo ciertos elegidos se permiten el lujo de hacer. A falta de velocidad punta, el adelantamiento, el hachazo que le dio a Heidfeld a la entrada de esa chicane que se hace en cuarta a 200 km/h, fue inaudito, imposible; ahí no se podía adelantar hasta que llegó el bicampeón.
Kubica estaba ya también a tiro de piedra y a Alonso no había quien lo parase. Entonces, llegó la hecatombe. Vuelta 37, Hamilton para a repostar de cuerdo a su estrategia a tres paradas mientras a los Ferrari les daba la risa. Vuelta 38, Alonso entra a repostar... Cómo?!! Perdón?!! Me he perdido algo, seguro, vamos. No puede ser. No, de ninguna manera. Saliendo décimo, no se puede ir a una estrategia de tres paradas, es un suicidio!!! A ver que le pasen los videos de Barrio Sésamo al estratega de McLaren y que aprenda a contar... No podía creerme lo que veía. Lo que no sabía en aquel momento es que todo era peor aún. Porque no, la estrategía final para Alonso no era a tres paradas, sino aún más estúpida: dos paradas con una última parte de 32 vueltas. Eso es la mitad de la carrera!!!
Así, después de otra parada temprana, Alonso se encontró en pista otra vez detrás de Fisico y Heidfeld, noooormal. Y esta vez, encima, con un coche cargado hasta los topes y sabiendo que tenía que conservar las gomas durante 32 vueltas. Fin de la carrera. Al principio era difícil, Ron, Martin, Norbert o quien quiera que fuese el listo que echó las cuentas en McLaren, lo hicieron imposible.