Para McLaren el Gran Premio de Brasil también fue un reflejo fiel del resto del año. Button pilotó de forma inteligente, eligió la estrategia adecuada y sacó lo mejor de su monoplaza en cada momento. Durante la primera mitad de la carrera tubo que rendirse ante la garra de Alonso y su F150; pero en cuanto montó los neumáticos medios, el McLaren sacó a relucir sus virtudes. Al final, Button acompañó en el podium a los dominadores del campeonato. Sin duda, el británico ha encontrado su sitio en McLaren, por mucho que le pese al chico maravilla. Hamilton cerró la temporada con otro fiasco; aunque esta vez no fue culpa suya, sino de la caja de cambios, alguna vez le tenía que tocar. Muchos dirán que el pobrecito ha tenido mala suerte esta temporada, o que no ha estado muy acertado en ocasiones clave. En mi opinión, ha sido justo lo contrario: el chico maravilla ha pilotado toda temporada como siempre ha hecho, la diferencia ha estado en que su infamemente enorme buena fortuna parece haberse acabado. Por primera vez ha pagado sus excesos y riesgos al mismo precio que los demás pilotos. Resultado: Button le ha comido la tostada y se va con el rabo entre las piernas a afilar los colmillos para el 2012.
La mención especial del día se la va a llevar Force India. Han terminado la temporada humillando a Toro Rosso y sacándoles las uñas a Mercedes en los tres últimos grandes premios. El punto negativo se lo voy a poner a Schumy y su accidente con Senna. El alemán hizo lo mismo por lo que penalizaron a Massa en la India; con una diferencia, él lo hizo y Massa no. Perdón, dos diferencias, a Massa lo penalizaron y a Schumy no. Y no creo que debieran haberlo penalizado, la culpa del choque fue de Senna, sin duda. Iba por detrás, Schumy le cerro la puerta y el brasileño se pasó de listo. Lo que me molesta es la inconsistencia de los comisarios. Su decisión en Brasil, acertada, es una prueba más del sin sentido de la penalización que le pusieron a Massa en la India.
Imágenes: Autosport.com.