viernes, 15 de diciembre de 2006

PSI... SLS... TOMCAT...

Suiza, en un lugar medio perdido en las estribaciones septentrionales de los Alpes. Un puñado de kilómetros al norte de un pueblecito llamado Brugg, a orillas del Aare, uno de los muchos afluentes del Rhin. Aquí está el Paul Scherre Institute (PSI), donde además de un generador de neutrones, otro de muones y algo más que no tengo muy claro que es, está la Swiss Light Source (SLS). Uno de sus catorce beamlines se llama TOMCAT (TOmographic Microscopy and Coherent rAdiology experimenTs), y en su sala de control está sentado ahora mismo el que firma. Lla intención es explicaros porque lleva aquí desde las ocho de la mañana y no se va a mover en toda la noche.

Imagen aerea del SLS (izq.) y esquema con los beamlines (dcha.).

El cacharro éste me dice que ahí afuera hay tres grados bajo cero. La niebla ha estado paseándose por el valle todo el día, así que poca cosa he podido ver de lo único parecido a montañas a lo que me he acercado en los últimos seis meses. Aún así, es agradable pasear con este aire frío y calmado. Ver los jirones de niebla deslizándose fantasmales a escasos centímetros sobre las aguas verdes, traicioneras bajo la aparente calma del Aare. Sin embargo, aquí dentro, hace calor, casi demasiado. El zumbido de los climatizadores, los ordenadores y los millones de trastos carísimos que dentro de este enorme donus, es implacable. Por cierto, aunque parezca mentira, toda esa cubierta blanca que veis en la foto es madera! Sí, el edificio entero está hecho en madera. Sólo sesenta pilares de acero sustentan en su apoyo exterior otros tantos grandiosos arcos de madera. El resultado es un espacio interior alto, espacioso y libre de elementos estructurales. Ahí termina la elegancia del SLS. Todo ese espacio está lleno de una maraña de casetas, cables, cachivaches de acero inoxidable, filas de torres de swichers, trastos a medio montar, bobinas de cable, material de repuesto y, corriendo por el corazón del donus, casi oculto en medio de todo este caos y cubierto por el blindaje antiradiación de hormigón, está el anillo sincrotrón. El tubo de apenas unos centimetros de radio por el que dan vueltas y más vueltas grupos de electrones despendolados, la razón última que explica todo este tinglado.

Sin entrar en detalles, os diré que los electrones cuando giran emiten luz. De esto tiene la culpa la Teoría de la Relatividad; ya veis, no era sólo una chifladura de don Alberto. El caso es que, si giran muy rápido emiten una luz potente que te cagas, rayos-X para los amigos. Esas aspas que se ven en el esquema saliendo del anillo son los beamlines, aparatos de entorno a unos veinte metros de largo cuya misión es aprovechar esos rayos-X para varios tipos de investigaciones. Tanto cuento para tener unos cuantos rayos-X? En cualquier hospitalucho de provincias tienen máquinas mucho más pequeñas para hacerte unas fotos supermolonas con ellos... Bueno, la diferencia entre los rayos-X de un hospital y los de un sincrotrón es la misma que entre una lampara de escritorio y puntero laser que fuese capaz de atravesarte de parte a parte.

Esquema de TOMCAT.

Aquí, en TOMCAT, los rayos-X los aprovechan para hacer fotos en 3D con una resolución, forzando un poco como estamos haciendo nosotros, de unos 350 nanometros por pixel. Venga vale, hay microscopios de varios tipos capaces de hacerlo mucho mejor; pero no en 3D. Sólo tenemos concedidas cuarenta y ocho horas para medir. Teniendo en cuanta que cada foto, a esta resolución, se tarda en hacerla algo más de dos horas, más otro tanto para que un grupo de sesenta ordenadores pongan toda la información junta y presentable, vais entendiendo porque no nos vamos a permitir el lujo de dormir. Ahora mismo, nuestra mayor preocupación es guardar los datos para llevárnoslos de vuelta a CPH. No tenemos muy claro que nos vaya a dar tiempo a copiar los sesenta y cinco gigas por imagen de aquí al sábado por la mañana. Algo se nos ocurrirá...














Caseta blindada contra radiación de TOMCAT, beamline y detector (izq., en rojo en el esquema) y sala de control (dcha., en verde en el esquema).

Ah! Qué de qué estamos tomando las imágenes? Je... Os va a dar la risa... De trozitos de tiza de medio milímetro. Pero no es una tiza cualquiera, viene de los pozos de petroleo del Mar del Norte. El objetivo es tener una mejor idea de la forma de los microporos; ahí es donde se queda el 70 % del petroleo y no hay manera de sacarlo. Podría decirse que este viajecito a Suiza marce el verdadero comienzo de mi doctorado. Los siguientes meses consistirán en analizar la montaña de datos que recojamos estos días, hacer otras cosillas menos elaboradoras con lo que tenemos en casa, que no es poco, y ver que sacamos en claro para la próxima vez que no concedan tiempo aquí o en otro sincrotrón.

Ahora ya sabéis cómo me gano la vida... A grandes rasgos; hay millones de detalles curiosos de pasarse unos cuantos días en un sitio como el SLS, que parece una nave espacial en construcción permanente. Llegas aquí y tienes que pasar un cursillo de unos quince minutos sobre seguridad y diferente normativa en instalaciones con riesdo de radiación y radioacción. Luego te dan un tarjeta supermolona para abrir puertas de ultra seguridad y un dosímetro para registrar el nivel radiación. Tranqui mamá, que con el protocolo de seguridad que hay que seguir para abrir y cerrar las puertas de las areas de riesgos, no se escapa ni medio fotón de más. Una de las cosas que no deja de asombrarme es la paradoja de que para hacer medidas a una escala de nanómetros haga falta un trasto de un kilómetro de circunferencia. Y cuanto más pequeña la escala, más grande las instalaciones. Por ejemplo el CERN, treinta kilómetros de circunferencia, escala de medida: fentómetros (poned un cero, una coma, catorce ceros más y luego un uno).

Son casi las ocho de la mañana. Hace dos horas que llegó el relevo y, ahora que ya le he puesto al día de todo lo que ha pasado durante la noche y las cosas siguen viento en popa, va siendo hora de pensar en meterse en cama. Después de una jornada laboral de veinticatro horas creo que ya va siendo hora, no?

4 comentarios:

  1. Sincrotrón, dosímetro, fentones... cariño, tienes un trabajo con unas palabras bien bonitas... tenés que estar orgulloso.

    A ver si lo he entendido: vanya pronto será un mutante a causa de las radiaciones a que se somete por intentar sacar petróleo de una tiza... vaya ocurrencias...

    XXL

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  2. Aquí donde vivo hay gente que está en el CERN, que está aquí al lado...

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  3. Parece que al final te estan haciendo ganarte el dinero que te pagan, jeje, aunque solo sea en horas de "disponibilidad"...
    Llamativo el tema...

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  4. El anillo de sincroton...
    Que es el anillo maestro que controla a todos lo demas??

    Mi tesooooorooooo

    ;-D

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